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Sí Se Puede

Por Javier Sierra

Hace 14 años, durante el sepelio de César Chávez, alguien recitó una hermosa plegaria: "Hemos venido a plantar tu corazón como una semilla. Los trabajadores agrícolas cosecharán la semilla de tu memoria".

En este Mes de la Herencia Hispana, esa plegaria resuena en nuestros corazones como una profecía hecha realidad. El legado de aquel líder legendario se muestra ante nosotros como un árbol de esbeltas ramas y tronco poderoso, un árbol que día tras día nos da la fruta de la esperanza.

Este campesino hijo de campesinos --armado con la resistencia pacífica, una fe de acero y una dignidad inquebrantable-- nos enseñó que jamás cooperemos con algo humillante, que todos tenemos derecho a una vida digna y la obligación de rebelarnos contra la injusticia.

"César luchó con toda su alma por dar una vida digna a tantas y tantas personas", recuerda Dolores Huerta, quien junto con Chávez peleó hombro con hombro por los derechos de decenas de miles de braceros y fundó en los años 60 lo que se convertiría en el Sindicato de Trabajadores Agrícolas Unidos. "Debemos recordar todos su paciencia, su fortaleza y su pasión para luchar por la justicia de los trabajadores del campo".

Quizá sus triunfos más legendarios los logró tratando de eliminar los terribles pesticidas que envenenaban a los trabajadores y sus familias. Con frecuencia, las madres que pasaban el día recolectando fruta regresaban a sus casas con la ropa impregnada de pesticidas que, sin darse cuenta, traspasaban a sus hijos al abrazarlos. No era de extrañar, por tanto, que la incidencia de cáncer entre los trabajadores agrícolas fuera hasta un 800% mayor que el promedio nacional.

A través de protestas pacíficas que incluyeron varias huelgas de hambre --entre ellas una de 36 días en 1988 en la que "sólo tomó agua y la Santa Comunión", como recuerda Huerta-- Chávez logró que se ilegalizara el uso de varios pesticidas, incluyendo el infame DDT y otros venenos como paration y aldrin.

Los frutos de esta formidable labor los recolectan hoy cientos de miles de trabajadores agrícolas en forma de mejores condiciones laborales y salarios, más acceso a servicios sociales y, sobre todo, mayor protección contra los pesticidas.

Pero ahora nos toca a todos devolverle el favor a Chávez. Y la mejor manera de hacerlo es apoyando la campaña nacional organizada para establecer un feriado nacional en su nombre.

"César Chávez merece un reconocimiento nacional porque fue uno de los líderes más importantes del siglo 20", dice Evelina Alarcón, directora ejecutiva del Feriado Nacional de César Chávez, la organización que lidera esta campaña. "Fue un David de la clase obrera que luchó contra el Goliat de los gigantes agrícolas y triunfó. Su coraje, humildad y amor al prójimo ofrecen un modelo inspirador que todos podemos seguir en este país".

Este movimiento comenzó formalmente el pasado 31 de marzo, al celebrarse el 80 aniversario de su nacimiento, y ha recibido el apoyo de cientos de organizaciones de todo el país, incluyendo los principales sindicatos, los mayores grupos cívicos hispanos, el movimiento de derechos civiles, grupos medioambientales, como el Sierra Club, y celebridades como Edward James Olmos, Martin Sheen, Carlos Santana y muchos más.

Sin embargo, no faltan voluntarios para aguar esta fiesta. Es en el Congreso, el cual tiene el poder de establecer feriados nacionales, donde reside el mayor obstáculo, ya que una regla interna aprobada durante el dominio republicano de la Cámara de Representantes prohíbe la presentación de este tipo de iniciativas.

Pero ahora que la Cámara está bajo su control, los líderes demócratas tampoco han tomado las medidas necesarias para eliminar esta regla, pese a las peticiones del Representante Joe Baca (D-CA).

Pero hay otro esfuerzo en el Congreso para honrar a Chávez --un proyecto de ley que autorizaría el estudio de terrenos de significado histórico en relación con su legado y que se incluirían en el Servicio de Parques Nacionales.

En cualquier caso, esta pelea es de todos. Recordemos que pese a los esfuerzos pioneros de Chávez, los hispanos seguimos siendo más vulnerables a las injusticias medioambientales que el resto de la población. Hoy, tres de cada cinco de nosotros vivimos peligrosamente cerca de un lugar tóxico, ya sea un campo agrícola o una planta química.

Involúcrese. Contacte con el Feriado Nacional de César Chávez http://www.cesarchavezholiday.org  213-387-1974, ext. 20) para lograr el éxito de estas campañas, porque como Chávez solía repetir, ¡sí se puede!

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. El Sierra Club es la mayor y más antigua organización de base medioambiental en Estados Unidos.


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Sí Se Puede (Yes, We Can)
By Javier Sierra

Fourteen years ago, during the funeral for César Chávez, someone said a wonderful prayer: "We have come here to plant your heart like a seed. Farm workers will harvest the seed of your memory."

During this Hispanic Heritage Month, that prayer resonates in our hearts like a prophecy fulfilled. The legacy of that legendary leader manifests itself in front of us like a tree with graceful branches and a strong trunk, a tree that, day after day, bears the fruit of hope.

This farm worker son of farm workers --armed with peaceful resistance, a faith made of steel and unwavering dignity-- taught us that we must never cooperate with something that is humiliating, that we all have the right to live a dignified life and the obligation to rebel against injustice.

"César fought with all his being to give so many people a dignified life," remembers Dolores Huerta, who fought shoulder to shoulder with Chávez for the rights of tens of thousands of farm workers and in the early 60s founded what would become the United Farm Workers Union. "We all must remember his patience, his strength and his passion to fight for justice."

Perhaps his most legendary victories were won trying to eliminate those terrible pesticides that poisoned the workers and their families. Often, mothers who spent the whole day toiling in the fields would come home with their clothes covered with pesticides, which, involuntarily, they would transfer to their children while embracing them. It was no wonder cancer incidence among farm workers was up to 800% higher than the national average.

Through peaceful protest that included several hunger strikes --among them one of 36 days in 1988 when he "only had water and the Holy Communion," as Huerta recalls-- Chávez achieved the banning of several pesticides, including the infamous DDT and other poisons such as parathion and aldrin.

The fruits of this formidable legacy are being collected today by hundreds of thousands of farm workers in the form of better working conditions and wages, more access to social services and, above all, better protection against pesticides.

But now it's our turn to return the favor. And the best way to do it is by supporting the national campaign organized to establish a national holiday in Chávez' memory.

"César Chávez deserves national recognition because he was one of the most important leaders of the 20th century," says Evelina Alarcón, Executive Director of César E. Chávez National Holiday (CECNH), the organization that took the lead in this effort. "He was a working class David who fought the agribusiness Goliath and won. His courage, humility and service for others provide an inspiring model for everyone in our country to follow."

This movement got started on March 31st, the 80th anniversary of his birth, and has received the support of hundreds of national organizations, including the most important unions and Hispanic civic groups, the civil rights movement, environmental groups, such as the Sierra Club, and celebrities, such as Edward James Olmos, Martin Sheen, Carlos Santana and many others.

However, there is no lack of wet blankets at this fiesta. It's in Congress, which has the power to establish national holidays, where the biggest obstacle lies. An internal rule approved during the Republican-controlled House of Representatives prohibits the introduction of this kind of initiative.

Although the House is now under Democratic control, its leadership has not yet taken the necessary steps to eliminate the Republican-era rule despite pressure from Rep. Joe Baca (D-CA).

But there is another initiative in Congress to honor Chávez --a bill that would authorize the study of lands of historic significance in relation to Chávez and that would be added to the National Parks Service.

In any instance, this is everyone's fight. Let's keep in mind that regardless of Chávez' pioneering efforts, Latinos continue being more vulnerable to environmental injustices than the rest of the population. Today, three out of five Latinos live dangerously close to toxic sites, be it an agricultural field or a chemical plant.

Get involved. Contact the César Chávez National Holiday http://www.cesarchavezholiday.org  213-387-1974, ext. 20) to help make these campaigns succeed, because, as Chávez used to say, ¡sí se puede!, yes, we can!

Javier Sierra is a Sierra Club columnist. For more information, please visit www.sierraclub.org/ecocentro


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