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En un Hoyo Cada Vez Más Profundo

Por Javier Sierra

Lo peor que podemos hacer una vez que nos hayamos caído en un hoyo es seguir perforando. El país está en un hoyo, llamado crisis energética y dependencia petrolera. Pero lo que el Senador John McCain y el Presidente Bush planean como solución es seguir perforando.

El 17 de junio, el mismo día que presumió de haberse opuesto a la política de calentamiento global de la Casa Blanca, el Sen. McCain cambió de curso al anunciar su plan, apoyado por el Presidente Bush, de abrir el resto de las costas del país a la perforación petrolera. Esto "ayudará mucho a resolver nuestra crisis energética a corto plazo", dijo.

Pero unas semanas antes, el 29 de mayo, el Sen. McCain repitió su oposición a perforar las costas del país diciendo que la infraestructura necesaria "tardaría años en desarrollarse" y que "sólo pospondría la solución a nuestra dependencia de los combustibles fósiles".

¿Cuál McCain tiene razón, el del 17 de junio o el del 29 de mayo? ¿Se va a beneficiar usted de perforar aún más nuestras costas y nuestros lugares más hermosos y prístinos? Pongamos todo este crudo retórico en la refinería de los hechos.

De entrada, el plan del Sen. McCain no beneficiaría al consumidor hasta el año 2030 y lo haría sólo marginalmente. Por ejemplo, el premio gordo de la nueva explotación petrolera sería el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico en Alaska. Si la perforación de éste, uno de los últimos ecosistemas completos que quedan en el Hemisferio Occidental, comenzara hoy mismo, el consumidor no vería la primera gota de combustible hasta el año 2018, se tardaría otra década más en alcanzar la producción máxima y para entonces abarataría el galón de gasolina en sólo tres centavos, según cifras del mismo gobierno federal.

Implícitamente el plan del Sen. McCain y del Presidente Bush culpa al movimiento ecologista de maniatar las alternativas energéticas del país oponiéndose a abrir más costas a la industria petrolera. Lo que ni el Sen. McCain ni el Presidente Bush nos dice es que la industria petrolera ya dispone de 6,000 licencias de perforación que no está usando.

El Servicio Federal de Gestión Minera informa que de los casi 90,000 millones de barriles de crudo que se cree que existen bajo nuestras costas, el 80% de ellos está abierto a la industria, mayormente en el Golfo de México y Alaska.

Aún así, el Sen. McCain insiste en que ésta sería una gran idea, ya que "la explotación de nuestras reservas tendría un impacto psicológico que creo que sería beneficioso", dijo.

Como opinó el New York Times, "Los únicos verdaderos beneficiarios serán las compañías petroleras que están tratando de agarrar hasta el último acre de terreno público antes de que sus amigos en el poder --el Sr. Bush y el Vicepresidente Dick Cheney-- salgan de la escena política".

El Sen. McCain también ha estado ausente de la escena política cuando se trata de temas ecológicos ya que se ha perdido todas las votaciones en el Senado sobre este tema este año parlamentario. En una de esas ocasiones, se le echó particularmente de menos al perderse la votación que hubiera agregado importantes incentivos para fuentes limpias de energía a un paquete de estímulo económico, el cual fracasó por un solo voto. Y pese a su reputación de legislador "verde", el Sen. McCain es quien tiene el peor récord en este sentido de todo el Congreso, según la Liga de Votantes Pro Conservación.

Mientras tanto, según cifras de la Federación de Consumidores de Estados Unidos, esta crisis energética, incluida la borrachera de ganancias de la industria petrolera, nos ha costado a todos en los dos últimos años 500,000 millones de dólares ($500,000,000,000).

Sin embargo, las verdaderas soluciones a nuestra crisis energética ya están ahí:

--Mejorando la eficacia de los carros y camionetas ligeras nos ahorraríamos todo el crudo que importamos del Golfo Pérsico y el que podríamos extraer del Refugio Ártico.

--Optando por fuentes limpias como el sol, el viento o la geotermia acabaríamos con nuestra peligrosa dependencia petrolera.

--Reduciendo nuestro consumo energético en sólo un 2% anual de aquí al año 2050 evitaríamos las peores consecuencias del calentamiento global.

El movimiento medioambiental insta al Sen. McCain a secundar la Ley de Apoyo al Consumidor de 2008, la cual acabaría con los subsidios a la industria petrolera y financiaría fuentes limpias y eficaces de energía, y a que, junto con el Presidente Bush, deje de perforar el hoyo en el que todos nos encontramos.

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. El Sierra Club es la mayor y más antigua organización de base medioambiental en Estados Unidos.


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A Drilled Reputation
By Javier Sierra

The worst thing you can do when you are in a hole is keep on drilling. The country is in a hole called energy crisis and oil addiction. But Senator John McCain and President Bush are planning to keep on drilling.

On June 17, the same day his campaign premiered a TV ad on which he boasted to have stood up to the White House's global warming policy, Sen. McCain changed course by announcing his plan, which was supported by President Bush, to open up the rest of the country's coasts to oil drilling. This, he said, "would be very helpful in the short term in resolving our energy crisis."

But two weeks earlier, on May 29, the same Sen. McCain reiterated his opposition to opening up the country's coasts to oil exploration by saying that the necessary infrastructure would take "years to develop" and that "it would only postpone or temporarily relieve our dependency on fossil fuels."

Which McCain is right, the June 17 one or the May 29 one? Are you and the rest of consumers going to benefit from drilling our shores and our dearest and most pristine places? Let's put all this crude rhetoric through the truth refinery.

For starters, Sen. McCain's plan will not benefit the consumer until 2030 and only marginally. For instance, the big prize of the new oil drilling boondoggle would be the Arctic National Wildlife Refuge in Alaska. If drilling this, one of the last complete ecosystems left in the Western Hemisphere, would start right now, consumers would not see the first drop of fuel until 2018, it would take another decade to reach peak production and even then it would lower gasoline prices by just three cents, according to federal estimates.

Implicitly, the Senator McCain and President Bush plan blame the environmental movement for hand-cuffing the country's energy alternatives by opposing opening more coastal areas to oil drilling. What neither Senator McCain nor President Bush would tell you is that Big Oil already has access to 6,000 offshore leases that they are not using.

The federal Minerals Management Service reports that out of the almost 9 billion barrels of oil that are thought to exist offshore, 80 percent of them are already open to the industry, mostly in the Gulf of Mexico and Alaska.

Even so, Senator McCain insists this would be a great idea, since "exploiting those reserves would have a psychological impact that I think is beneficial."

As the New York Times opined, "The only real beneficiaries will be the oil companies that are trying to lock up every last acre of public land before their friends in power -- Mr. Bush and Vice President Dick Cheney -- exit the political stage."

McCain has also been absent from the political stage when it has come to environmental issues. He has missed every vote on this subject this legislative year. On one of those occasions, he was particularly missed when he skipped a vote that would have added important clean energy incentives to an economic stimulus package, which was defeated by just one vote. And regardless of his reputation as a green legislator, Senator McCain has the lowest environmental voting record in Congress, according to the League of Conservation Voters.

Meanwhile, according to the Consumer Federation of America, this energy crisis, including Big Oil's earnings drunkenness, has cost the country half a trillion dollars ($500,000,000,000) in the last two years.

The real solutions to our energy crisis, however, are already there:

--By improving the fuel efficiency of cars and small trucks, we would save all the crude we import from the Persian Gulf and all the oil we would extract from the Arctic.

--By opting for clean sources of energy, such as solar, wind and geothermal, we would end our dangerous oil dependency.

--By reducing our energy consumption by only 2 percent a year from now to 2050, we would avoid the worst consequences of global warming.

The environmental movement calls on Senator McCain to support the Consumer-First Energy Act of 2008, which would repeal subsidies from Big Oil and increase funding for renewables, efficiency and conservation, and also to stop, along with President Bush, drilling us all deeper into this hole.

Javier Sierra is a Sierra Club columnist. For more information, please visit www.sierraclub.org/ecocentro


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